Por Verónica Puig
(Valor Local) – Ante el inminente cambio de licitatario de la vía navegable por donde se moviliza gran parte de la producción del complejo agroindustrial, se suman voces que reclaman una administración confiable. Y que permita crecer en la circulación y con una proyección de al menos 25 a 30 años.

“Por la Hidrovía Paraná-Paraguay, circula un 90 por ciento de las exportaciones agroindustriales argentinas. Es el canal principal de salida para el complejo agroexportador más importante de América del Sur”. Así la describe la importancia de esta vía de comunicación fluvial el presidente de la Cámara Argentina de la Industria Aceitera y Centro de Exportadores de Cereales (Ciara), Gustavo Idígoras.

Hace 25 años el manejo de la Hidrovía está concesionado a una compañía de capitales de origen belga, Jan de Nul y a su socia local, Emepa.

Desde la Asociación de la Cadena de la Soja (Acsoja) con sede central en Rosario, resaltaron que “para que nuestra economía siga creciendo, se necesita mejorar el sistema”. Para eso es necesario “una licitación transparente que concluya en una nueva concesión para construir la hidrovía del siglo 21”. Así lo define su presidente, Luis Zubizarreta.

Desde esta asociación piden que se conserve el esquema actual, con la obra financiada a través de un peaje que no requiera erogaciones del estado y preservando el medio ambiente. “Esta gestión es clave, para seguir apalancando uno de los sectores más dinámicos de nuestra economía, la agroindustria”, refirió el dirigente.

Pedidos históricos

El reclamo por el dragado a la altura de los puertos de Entre Ríos que forman parte de la hidrovía viene reiterándose desde hace años por parte de dirigentes relacionados con el complejo agroindustrial de la provincia.

Una de las voces que ha recorrido pasillos y golpeado puertas de los diferentes gobiernos es la del ingeniero Oscar Montero, productor, empresario, ex presidente de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos y habitante de la ciudad portuaria Diamante.

En su peregrinar expuso ante los diferentes funcionarios la convicción de que una creciente circulación de los productos de origen agroindustrial por el río Paraná con destino a los puertos exportadores de nuestro país, pero también de los países vecinos, mejoraría la competitividad. Y lograría el enorme beneficio de aliviar la actual situación de saturación de las rutas. Mayormente se utilizan fletes en camión, que son más onerosos y generan aglomeraciones en los meses de cosecha de granos, especialmente en Rosario.

Infraestructura

Para Gustavo Idígoras, presidente de Ciara: “El río Paraná necesita inversiones en obras y mayor profundidad de dragado”. Coincide en la necesidad de llegar a los 40 pies para que puedan entrar barcos de mayor calado. “Esto no sólo posibilita un mejor funcionamiento a las empresas exportadoras, beneficia a toda la cadena de valor”, destaca.

Para Idígoras, el crecimiento del transporte en esta vía a partir de las inversiones privadas de los últimos años, permitió crecer y pasar de transportar 20 millones de toneladas de granos a transportar 180 millones.

“Hoy vendemos alrededor de 100 millones de toneladas de todo el complejo industrial  a 100 mercados del mundo”, detalla. Son productos como maíz, trigo, soja, girasol, aceite de soja y de girasol, harina, biodiesel, glicerina, entre otros.

Añade también, que el sector privado invirtió 15 mil millones de dólares en infraestructura portuaria en las últimas dos décadas. Esto permitió a nuestro país competir en el mercado global.

Competitividad

Desde Acsoja, resaltan además que “Argentina, es un país agroindustrial con enorme potencial. Pero está alejado de los principales mercados de un mundo demandante de alimentos. En el río Paraná  encuentra el canal de acceso a su corazón productivo, derramando sobre las economías regionales integración y competitividad con mayores inversiones y puestos de trabajo”.

Destacaron que fueron tres los hitos que marcaron un antes y un después en la competitividad logística de la región. En 1989 se crea el comité intergubernamental entre las cinco naciones. En 1992 se sanciona La ley de Puertos. Y en 1995 se concesiona la hidrovía, posteriormente renovada en 2010 generando una exponencial mejora en la profundidad del río y en el sistema de navegación.

A futuro

Idígoras opina que el sector privado está en condiciones de hacerse cargo de la administración del río.

“Considero que una nueva concesión es lo indicado”, concluye. Y finaliza con el pedido al Poder Ejecutivo para que se realice “una concesión transparente, que permita la participación de los diferentes actores. Y en la que no haya tratos desequilibrados a favor de alguna empresa en particular”.

Solicita también un ente encargado de controlar y verificar la realización de las obras. Y que se establezca un peaje relacionado con el nivel de esas obras. Si es posible más bajo que el actual, porque cuanto más baje esa tarifa “tenemos mayor posibilidad de inserción internacional”.

“El mundo en un escenario post pandemia se está volviendo mucho más proteccionista. Para que la Argentina pueda seguir creciendo en producción, empleo, tecnología, industria, la logística es un elemento esencial”, agregó el titular de Ciara. (Valor Local)