Según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el rubro de prendas de vestir y calzado subió sus precios en un 62,8% en promedio en los últimos doce meses, posicionándose en segundo lugar, por detrás de restaurantes y hoteles, con el 63,4%.

Debido a la polémica que se viene registrando en los últimos meses por los precios de la indumentaria, salió a dar una explicación la “Fundación Pro Tejer”, una organización integrada por las empresas de la cadena de valor agro-industrial textil y de confecciones de Argentina.

El informe dice que los precios de prendas de vestir se ubicaron por debajo del IPC desde -al menos- diciembre de 2016 hasta marzo de 2021. A partir de abril 2021 (y con excepción del mes de julio), los precios de la indumentaria comenzaron a subir por encima del promedio de la economía.

En ese sentido, la Fundación explicó que entre los factores que explican el aumento de los precios de indumentaria en Argentina está el “récord de precios de las materias primas a nivel mundial”.

Y precisó que hubo aumentos interanuales en dólares en noviembre 2021 del 59% para la fibra de algodón; 25% para la fibra de poliéster; 24% para el rayón viscosa; 84% para el spandex; y 70% para el acrílico.

También, argumentó la Fundación, hubo un aumento del costo de los fletes internacionales: un contenedor que prepandemia costaba 2.000 mil dólares hoy podría llegar a costar unos 12.000 mil dólares (hasta un 600% más).

Por otro lado, las empresas de este rubro señalan que les impactó el “efecto tipo de cambio”, porque el peso argentino se devaluó un 25% en términos interanuales en noviembre 2021.

Por otro lado, señalan que “hubo cuellos de botella estructurales -y agravados en los últimos tiempos- en la confección: dificultad para encontrar talleres donde confeccionar prendas”.

Asimismo, la Fundación Pro Tejer indicó que afectó a los precios de la cadena un rezago que tiene la recuperación del consumo interno fruto de la pérdida de poder adquisitivo de la población.

“Frente a un mercado más chico, el costo unitario por producto aumentó debido a que los costos fijos deben prorratearse entre menos unidades”, dijo la Fundación.

Y en ese sentido, señaló que las ventas en supermercados cayeron un 23% en términos reales al comparar el lapso enero/septiembre 2021 con el mismo período de 2019. E indicó que las ventas en shoppings se ubican un 43% por debajo de los niveles de 2019.

“Muchos observan el precio de la ropa de marcas premium dejando de lado que estas venden artículos que son comercializados en canales de venta que suman una serie de costos no industriales”, dijo la Fundación.

Y enumeró el alquiler en shopping, las plataformas online, los costos financieros, costos de marketing y publicidad generan un gran efecto multiplicador entre la puerta de fábrica y la “vidriera”.

(Fuente: La Voz)