Recuperación comercial en Rosario tras repunte en las ventas

Los referentes del rubro afirman que se perfila como el mes con mayor consumo desde que llegó la pandemia, aunque aún está un 15% abajo de 2019.

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El festejo del Día de la Madre traccionó las ventas en los comercios rosarinos, que fueron “excelentes” durante la semana previa y en especial durante el sábado de la víspera, según apuntaron los comerciantes. Sin estadísticas finas, que se conocerán pasados algunos días, referentes del rubro aseguraron que octubre se perfila como el mejor mes comercial desde que comenzó la pandemia.

Sin dudas, se trató de una fecha que superó con creces la salida de productos del año pasado, cuando se registraba una alta cantidad de casos de Covid diarios y había distintas restricciones a las actividades, y los rubros que mejor anduvieron fueron especialmente calzado, indumentaria, perfumería y accesorios. Sin embargo, la sensación es que falta para retornar a los niveles de 2019, antes del arribo de la pandemia, y se calcula que las cifras están aún un 15 por ciento por debajo de ese año.

Todo empezó con el feriado largo del fin de semana anterior al festejo de las madres, donde llegaron muchos visitantes a Rosario proveniente del interior provincial y también una gran cantidad de turistas de otras regiones, lo que se vio reflejado en muchas ventas. Luego, Billetera Santa Fe funcionó durante toda la semana, y según los comerciantes hubo cola casi todos los días para comprar con ese programa en las cajas. Además, el programa Ahora 12 y promociones de otros bancos como el Municipal con descuentos de entre un 25 y 30 por ciento también impulsaron el consumo.

“Hubo muchas personas en la calle, en todos los centros comerciales. Se conjugó que la gente tiene más ganas de salir, se siente más segura por la baja cantidad de casos, y que se lanzaron muchas promociones para el Día de la Madre”, apuntó Nelson Graells, presidente de Amigos de Peatonal Córdoba.

Miguel Angel Marcogliese, titular del centro comercial Paseo del Siglo, remarcó que las ventas superaron a las del año pasado, y atribuyó ese buen desempeño -entre otros factores- a la peatonalización del sábado. “Para llegar a lo que era 2019 le falta volumen de unidades. Pero te deja un sabor distinto, la alegría de que va mejorando. Me da la impresión de que hay más dinero en la calle. El comercio invierte más porque ve la salida. La gente tiene necesidad contenida de consumir”, consideró.

Por otra parte, apuntó que si bien los gastos aumentaron, muchos comerciantes han reducido estructura con menos personal y eso hace que si bien la venta no llegó a los niveles prepandemia, no estén tan asfixiados. “Es un mes que pinta lindo”, pronosticó.

Miguel Rucco, referente del paseo comercial calle San Luis, coincidió en que el saldo es positivo y notó una recuperación en relación al año pasado, pero arrojó un análisis algo más precavido, marcando que las ventas aún están un 15 por ciento por debajo de los números prepandemia. “Comparándolo con un 2019 malo, que fue uno de los peores en toda una década, todavía no llegamos a igualarlo”, expresó, y aclaró que salvo algunos sectores muy puntuales como la indumentaria de mujer y la perfumería, que han vendido bien, en promedio el panorama es “complicado” por la demanda contraída.

En ese sentido, marcó que “a pesar de que el programa municipal La Sonrisa de Mamá, que lanzó actividades en cinco centros comerciales, movilizó un montón de gente y eso hizo que no se note tanto la crisis, no podemos obviar la realidad. Es un problema estructural de la economía, con un Producto Bruto Interno que a nivel nacional viene retrocediendo en los últimos 9 años. Cada vez la gente cuida más el gasto porque cuesta llegar a fin de mes”, remarcó Rucco.

El repunte también se notó en los barrios. «El cierre de caja fue muy importante en todos los rubros en general. Los días previos la venta fue muy buena, en niveles prepandemia. Bienvenida la reactivación que sea», analizó Sergio Nazzi, secretario del centro comercial Ayacucho. El referente notó «muy buena predisposición de los clientes», con vecinos que llegaron desde Villa Gobernador Gálvez y otros barrios de la zona, y dijo que «los comerciantes esperaban la fecha, y por eso prepararon y adornaron sus vidrieras». La asociación además estuvo obsequiando bombones a las mamás con una tarjeta de feliz día.

En Echesortu, la movida generada por la recreación del boliche Space frente a la antigua ubicación del local fue un éxito y catapultó las ventas de todo el paseo comercial. Los propietarios de la zona calculaban que por las 7 cuadras de Mendoza que se convirtieron en peatonal pasaron unas 45 mil personas. Andrés Ríos, dueño de la heladería Río, dijo que trabajaron un 15 por ciento más de lo habitual gracias al evento.

  • LA GASTRONOMÍA TUVO UN LLENO CASI TOTAL

“Para la gastronomía es un día muy esperado, estamos contentos y el balance en términos de facturación es positivo”, dijo Carlos Mellano, presidente de la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica de Rosario. Mesas llenas, locales completos y colas en la puerta de los locales fueron la postal repetida de los principales sectores gastronómicos del centro y macrocentro, en especial parrillas y restaurantes, con buen movimiento en el resto de las propuestas.

El relevamiento de Aehgar indica que en la previa hubo un alto nivel de reservas, casi completo, por lo que los que no habían tomado ese recaudo en la semana previa tuvieron que esperar que se desocupen lugares, y el día acompañó con un buen clima que facilitó utilizar las mesas dispuestas al aire libre. Muchos establecimientos armaron menú cerrado y otros trabajaron a la carta, y el público familiar acompañó con fuerza. “El que tiene pequeña escala no tuvo mucha rotación, porque son días donde la comida se hace más larga, la gente se queda charlando en las mesas, pero en general anduvo bien”, explicó.

En tanto, dijo que las perspectivas de cara a fin de año son buenas, ya que la temporada estival es la mejor para la actividad y si no hay inconvenientes sanitarios van a transitarla con normalidad, manteniendo los protocolos que ya se modificaron con algunos relajamientos. Claramente no es lo mismo para los bares del macrocentro, que los de la costa central, el Monumento y La Florida o el río, o los corredores como Pellegrini o Pichincha que también tienen su identidad, pero se avizora una primavera-verano de octubre a marzo con buen funcionamiento del rubro.

“Estamos bien con el tema horario, el año pasado cerrábamos a las 12 de la noche y ahora a las 3 de la mañana, es casi normal para la actividad”, apuntó Mellano. La situación dará un respiro para licuar las deudas contraídas en la pandemia, ya que hay muchos comercios plegados a moratorias por boletas servicios e impuestos impagos tras muchos meses de facturar poco o nada por las restricciones. “Cuando nos caemos es duro, pero cuando nos levantamos somos rápidos para recuperarnos”, cerró el representante gastronómico. (Fuente: La Capital)

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