La ronda bursátil de Argentina mostró números dispares este jueves, lejos de la tendencia positivo de las plazas externas, en un contexto interno de prudencia, tras recientes cambios en el Gabinete nacional como respuesta a una dura derrota del oficialismo en elecciones primarias legislativas.

El índice accionario S&P Merval teminó con un marginal 0,01% de caída, a 74.743 puntos, luego de jaber alcanzado el lunes de la semana pasada un nivel récord histórico intradiario de 83.923 puntos, como reflejo del reposicionamiento de carteras por el resultado de las PASO.

Los índices de las bolsas de Nueva York, así como el Bovespa de la Bolsa de Valores de San Pablo, subieron con fuerza un 1,5% y 1,6%, respectivamente y marcaron un sendero alcista que los papeles argentinos fueron perdiendo con el transcurso de la sesión.

Los ADR y acciones de empresas nacionales operadas en dólares en Wall Street exhibieron mayoría de bajas, lideradas por Edenor (-3,9%) y Transportadora Gas del Sur (-3,7%). Del lado ganador quedó Despegar, con un 4,1 por ciento.

Los bonos Globales -en dólares con ley extranjera- restaron un marginal 0,1% en promedio, con un riesgo país de JP Morgan que restaba diez unidades para la Argentina, a 1.602 puntos básicos a las 17 horas, por el aumento de la tasa de los bonos del Tesoro de los EEUU, a 1,41% anual.

Fuentes del mercado remarcaron a Reuters que los inversores de la Bolsa se preparan para reacomodar sus negocios a un reciente comunicado de Bolsas y Mercados Argentinos (ByMA), en el que se dispone que a partir del 4 de octubre habrá compras mínimas para acciones del panel general con la idea de evitar fluctuaciones desordenadas.

Las acciones en Estados Unidos subieron ya que los inversores desestimaron en gran medida la inquietud sobre los planes de la Reserva Federal de reducir sus compras de bonos, con un ánimo mejor luego de que Accenture y Salesforce mejoraron sus pronósticos.

La Reserva Federal estadounidense afirmó en la víspera que podría comenzar a disminuir sus compras mensuales de bonos en noviembre, y que las tasas de interés subirían más rápido de lo esperado, lo que a criterio de operadores aún genera aire de compras para activos en mercados emergentes.

Además, los inversionistas obtuvieron noticias tranquilizadoras de China, donde Evergrande, uno de los desarrolladores inmobiliarios privados más grandes del país, anunció que realizará el pago de un bono nacional.

En las bolsas se sigue con la mira atenta sobre la principal filial de China Evergrande Group ante el pago del cupón de sus bonos

De todos modos, la amenaza de quiebra de Evergrande no está despejada: las autoridades chinas están pidiendo a los gobiernos locales que se preparen para la posible caída del endeudado grupo inmobiliario, según informó The Wall Street Journal.

La medida ha sido caracterizada por las autoridades como “la prepración para la posible tormenta”. Según el informe, se ha encargado a los gobiernos locales que eviten los disturbios y mitiguen el efecto dominó en los compradores de viviendas y en la economía en general.

Evergrande, el segundo mayor promotor inmobiliario de China, tiene que pagar USD 83,5 millones en intereses de un bono emitido en el exterior (“offshore”) de USD 2.000 millones y USD 47,5 millones en intereses de un bono que vence la semana que viene.

La empresa, que encarna el modelo de negocio de “pedir prestado para construir”, tuvo problemas en los últimos meses cuando Pekín endureció las normas en su sector inmobiliario para frenar los niveles de deuda y la especulación. A los inversores les preocupa que los problemas de la caída se contagien a los acreedores, incluidos los bancos de China y del extranjero.

(Fuente: Infobae)