La industria avícola generó más de un millón de toneladas de carne en el primer semestre del año y se consolida en el mercado interno como la segunda más elegida por los consumidores.

Por Verónica Puig, especial para Valor Local


“Los primeros meses del año muestran un sector avícola que a nivel local expresó indicadores de actividad relativamente estables, aún presionados por la inflación”, explicó a Valor Local Julio Calzada, investigador de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).

Entre Ríos concentra más del 50% de granjas avícolas del país. Aquí se genera más de la mitad de la producción nacional, que se destina al consumo interno y a la exportación.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) proyectó que en diez años, el consumo de carnes aumentará en 36 millones de toneladas a nivel global.

Nuestro país provee 6 millones de toneladas. En conjunto alcanzan una facturación de 24 millones de dólares y agregan valor a más de 11 millones de toneladas de maíz, uno de los cereales que más hectáreas ocupan en la Región Centro.

Producimos y consumimos

El mercado aviar presenta una marcada inclinación hacia el consumo interno. Alrededor del 90% de lo que se genera, se queda en el país. Sin embargo, debido a nuestro gran volumen de producción, parte de lo producido se exporta a varios países del mundo.

Entre Ríos concentra más del 50% de granjas avícolas del país. Aquí se genera más de la mitad de la producción nacional, que se destina al consumo interno y a la exportación.

En términos productivos, la mayor parte de los pollos de engorde son generados por grandes empresas integradas verticalmente, de las cuales la mayoría tienen sede en nuestra provincia, que gestionan la mayor parte de las diferentes etapas de la producción de carne aviar, desde la crianza de reproductoras pesadas hasta la comercialización y producción de procesados y subproductos de la industria.

Desde la Confederación Intercooperativa Agropecuaria Limitada (Coninagro) relevaron que actualmente son aproximadamente 6.500 las granjas productoras instaladas en el país y se ubican mayormente en Buenos Aires y Entre Ríos. Ambas provincias representan el 83% de la producción nacional.

En los últimos 5 años, se faenaron más de 700 millones de animales. Durante el primer semestre de este año, fueron 367 los millones de cabezas faenados, que representan  1,12 millones de toneladas de carne aviar.

A futuro

Desde la Cámara Argentina de Productores Avícolas (CAPIA) proyectan que la producción de carne de pollo para el 2023 aumentará 2,38 millones de toneladas, impulsados por la demanda tanto interna y externa.

Por su parte Julio Calzada, de la BCR, comentó que “la capacidad instalada es aún mayor y el sector tiene margen para aumentar la productividad hasta más allá del 10%, con una adecuada inversión”.

La tendencia indica que la producción aumentó a nivel local para satisfacer la demanda interna en un contexto de inflación y como sustitución de otras carnes, con el objetivo de obtener proteína por parte de los consumidores.

Respecto del precio, desde la CAPIA indicaron que el valor minorista del kilo de pollo verificó un incremento interanual del 87%.

“Este nuevo precio de equilibrio entre oferta y demanda todavía sigue siendo más competitivo para el consumidor local, si se lo compara con los precios actuales de sus sustitutos cárnicos”, indicó por su parte Calzada.

Acerca de los factores que elevaron el precio final del kilo de carne aviar, desde las diferentes instituciones que forman parte del sector y representan a empresas y productores indicaron que se registró un aumento en los costos de los insumos y de los procesos del sector.

Esta suba se concentró en los insumos alimenticios, principalmente granos como maíz y sorgo y menormente en derivados de la soja, que en el transcurso de los primeros meses del año ya exhiben amplias subas que promedian más del 20%.

(ValorLocal)