28 de Octubre (Valor Local) – El presidente de la Unión Industrial de Entre Ríos (UIER), Gabriel Bourdín, destacó las políticas promocionales para el sector que impulsó la administración de Gustavo Bordet, durante la XVIII Jornada de la Industria. Pero reclamó previsibilidad para invertir, apuntando principalmente al acceso a las divisas para adquirir insumos en el extranjero y al proceso inflacionario como factores que conspiran contra el desarrollo industrial.
En el discurso de apertura, Bourdín destacó: “En la provincia de Entre Ríos hemos apostado a articulaciones virtuosas con un trabajo sincrónico entre el gobierno provincial y la UIER, que ponen el crecimiento del empleo y el desarrollo provincial por encima de cualquier sesgo. Esa no deja de ser una muy buena noticia”.
“Hemos podido encontrarnos en las intersecciones que la sociedad demanda, que nos ponen de manera progresista de cara al futuro. Tender puentes, construir consensos, apostar al diálogo fue algo más que consignas y los resultados así lo expresan”, subrayó.
Luego, realzó el programa de promoción y empleo industrial entrerriano que instrumentó el Ejecutivo desde hace dos meses a fin de darle mayor impulso a la generación de empleo privado y el proyecto de ley sobre promoción industrial, así como el trabajo coordinado de los equipos técnicos gubernamentales y de la entidad sobre las áreas y parques industriales.
“El aporte que el Estado provincial realiza para construcción del empleo industrial privado es el puntos de inicio de un ciclo virtuoso que mira al futuro con inteligencia y optimismo”, afirmó.
Pero también marcó: “Invertir en el país es dificultoso cuando se carece de seguridad y previsibilidad jurídica”. El dirigente marcó: “Hace más de una década que el producto bruto interno (PBI) se encuentra estancado, el empleo está amesetado y la inversión directa sobre la economía exhibe uno de los indicares más bajos de la historia. La inflación orada los ingresos. Pero no solo eso: la inflación desequilibra cualquier organización de las empresas, que cada vez tienen más inconvenientes para tomar decisiones virtuosas”
“Las industrias ya cedimos. Y cedemos todo el tiempo. No somos entes ascépticos. Estamos imbuidos de los problemas que atraviesan todos. Soportamos una carga tributaria que hace cada vez más difícil la operación estructural. Muchas empresas requerimos, por la naturaleza de nuestro procesos, importar insumos claves para la transformación de la materia prima. Y vivimos con el corazón en la boca porque la incertidumbre está a la orden del día. Miles de empleos directos e indirectos dependen de ello y, a veces, no logramos entender los criterios que se aplican y desconciertan”, consignó.
El dirigente fabril pidió salir “de las viejas recetas de confrontación” y destacó la labor de quienes dieron origen a la UIER hace unos 20 años.En tanto, Funes de Rioja sostuvo que la central fabril tiene una “visión federal” que permitió crear el Libro Blanco, un compendio de propuestas forjado en las provincias “y no hechas desde Buenos Aires”, destacó.
El titular de la UIA comentó también que la industria “tiene que integrarse en todo el país. Esto es bueno no solo desde el punto de vista productivo, sino también social y de ocupación del territorio”.
Por último, reseñó que la industria, a diferencia de otras actividades económicas, “es formalidad, permite formalizar el empleo”.
La actividad, denominada “XVIII Jornada de la Industria de Entre Ríos. Liderar para transformar”, forma parte de los encuentros federales de la UIA rumbo a la 28° conferencia industrial. Allí también estuvieron presentes autoridades provinciales y municipales, además de la comunidad de negocios de la provincia.
(Fuente APFDigital)

