“El glifosato nos está complicando la calidad de la miel, Entre Ríos es la peor provincia en este sentido”, sentenció Omar Garayalde, productor y titular de la firma acopiadora Alfa.

El empresario contó que el uso y manejo del fitosanitario agrícola impacta de forma negativa en la apicultura, al punto que, aseguró “nos frena negocios en Alemania”.

Especificó que cuando se va a concretar una aplicación de herbicidas, el apicultor no puede mover sus colmenas en cuestión de horas, pero –dijo- con aviso previo es posible hacer algunas cosas como indicar la ubicación de las colmenas para que el aplicador evite tales lugares y que además trabaje en momentos donde no haya viento, para evitar las derivas.

Relató que “el glifosato frena cada vez más operaciones de exportación. Lamentablemente de esto se habla poco, como acopiador veo los análisis de calidad y los índices van creciendo. Llegan lotes muy por encima de las marcas permitidas y vemos mieles que hay que desechar. En Europa no las aceptan”.

En cuanto a valores subrayó que en 2021 los precios fueron muy buenos, pero hubo negocios que se esfumaron justamente por los altos precios. En cambio, en este 2022 el kilo de miel a granel cotiza a 250 pesos, unos dos 2,40 dólares, lo que facilita la fluidez del comercio. Determinó que entre los principales importadores del producto entrerriano se cuentan empresas alemanas, húngaras e indonesias.

Acerca del cierre del ciclo productivo sumó que el clima no está ayudando en esta última etapa de la cosecha; venían a un ritmo de 35 kilos por colmena, pero por las lluvias no están aprovechando la floración de las chilcas. Si bien avisó que esperaban rindes algo superiores, aventuró que aún disponen de 15 días para recolectar materia prima, antes de preparar los apiarios de cara al invierno.

En materia de estadísticas, hay que decir que Entre Ríos se posiciona como la segunda provincia productora de miel después de Buenos Aires, principalmente por la potencialidad que presentan las condiciones agroecológicas para la producción de miel y otros derivados de la colmena.

Registros divulgados de manera oficial por el gobierno entrerriano dan cuenta que actualmente existen 2.500 productores y productoras que poseen unas 849.500 colmenas, ubicadas en 9.788 apiarios, que están distribuidos en todo el territorio provincial. Esto indica un crecimiento del 6% en la cantidad de apiarios respecto a los registros de 2020. Además, se estima que en la provincia se producen más de 14.000 toneladas anuales de miel.

En el país entre el 90 y el 95% de la producción se exporta a granel. Cuenta con unos 11.532 productores registrados en Registro Nacional de Productores Apícolas y más de 2,5 millones de colmenas. En los últimos años, Argentina ha enfrentado una baja en la producción y exportación de miel producto de factores climáticos, el crecimiento del área agrícola, el avance del mercado asiático en la apicultura y el aumento, en algunas regiones del país, de las poblaciones de Varroa.

Argentina es el tercer país productor de miel del mundo, después de China y Estados Unidos. Esto representa el 70% de la miel producida en el hemisferio sur del continente americano, a la vez que concentra el 25% de la producción de todo el continente, y el 6% del total producido en el mundo.

En el ámbito provincial, para el entorno de la producción se pueden identificar 218 salas de extracción habilitadas, 22 envasadoras de miel habilitadas por el Instituto de Control de Alimentación y Bromatología, dos empresas privadas acopiadoras, 25 cooperativas en Entre Ríos de las cuales 16 se encuentran nucleadas en la Federación de Cooperativas Apícolas de Entre Ríos, con 424 productores y productoras, y el Laboratorio Provincial de Análisis de Mieles habilitado por Servicio Nacional de Sanidad Animal.

(Fuente: Campoenaccion)