Luego de poco más de seis meses, la Argentina logró la reapertura de un mercado de exportación millonario. A partir del 17 de agosto, el país podrá volver a enviar carne aviar a la Unión Europea, luego de que Bruselas reconociera la recuperación del estatus sanitario de país libre de influenza aviar de alta patogenicidad (IAAP).
La decisión quedó plasmada en el Reglamento de Ejecución (UE) 2026/1813, publicado en el Diario Oficial del bloque, y pone fin a una interrupción comercial que se había extendido desde febrero de este año cuando un brote en Buenos Aires forzó el cierre del mercado.
La medida fue confirmada por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía de la Nación, que atribuyó el resultado al trabajo conjunto entre el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), la Cancillería y la cadena avícola, además de las misiones oficiales realizadas ante las autoridades europeas en los últimos meses. La Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) había avalado previamente la autodeclaración de Argentina como país libre de IAAP, publicada el 6 de mayo en el portal del organismo.
El brote que originó la suspensión se detectó en febrero de 2026 en un establecimiento de la localidad de Ranchos, en la provincia de Buenos Aires. Focos posteriores se registraron también en Lobos y Bolívar (Buenos Aires) y en Alejo Ledesma (Córdoba). Tras el despoblamiento sanitario, la limpieza y la desinfección de los establecimientos afectados, y una vez transcurridos más de 28 días sin nuevos casos en granjas comerciales —el plazo que exige la normativa internacional—, el Senasa notificó el cierre de los brotes y la recuperación del estatus zoosanitario.
El cierre de este mercado, sin embargo, no fue el primero. La Argentina ya había perdido el acceso a los mercados de la UE y China en febrero de 2023, cuando el Senasa confirmó los primeros casos de influenza aviar en establecimientos comerciales. Esa interrupción se extendió hasta agosto de aquel año y le costó al sector una caída estimada en 160 millones de dólares.
El impacto fue especialmente severo para las empresas locales. Tal fue el caso de Granja Tres Arroyos, entonces el mayor procesador de pollos del país, cuyo volumen exportado cayó del 33% al 25% de su producción total.
La empresa atraviesa hoy una crisis que se profundizó por esa misma causa. En diciembre de 2024, solicitó ante la Secretaría de Trabajo de la Nación la apertura de un Procedimiento Preventivo de Crisis y negocia actualmente una reestructuración de deuda por USD 350,9 millones con la banca de inversión VALO como asesora del proceso. El plan contempla quitas de hasta el 75% del capital, plazos de pago de hasta siete años y la venta de al menos cinco activos no estratégicos del grupo.
Dos semanas atrás, la compañía confirmó la paralización por, al menos, 15 días, de su planta Avex en Río Cuarto, que emplea a 350 trabajadores, en lo que definió como una parada técnica programada. Su dotación total pasó de cerca de 7.000 empleados a poco más de 5.000, y la faena diaria cayó de 700.000 pollos a alrededor de 200.000 aves.
La reapertura del mercado europeo llega en un contexto de recuperación progresiva de mercados. En junio de 2026, Chile y Perú ya habían autorizado el ingreso de carne aviar argentina luego de que ambos países reconocieran la autodeclaración ante la OMSA. La UE, con sus exigentes estándares sanitarios, representa un destino de mayor peso comercial: en 2025, las exportaciones de carne aviar al bloque alcanzaron más de USD 14 millones, un 32% por encima del año anterior. Los principales compradores dentro del bloque son Países Bajos, España y Alemania.
Volver al mercado europeo adquiere una dimensión adicional con la entrada en vigencia del Acuerdo Mercosur-Unión Europea: Argentina podrá aprovechar la cuota preferencial para carne aviar contemplada en ese instrumento, un beneficio que hasta ahora permanecía bloqueado por la suspensión sanitaria. (Fuente: Infobae)
