«Entre el lunes y el martes se observó el pasaje de una perturbación débil sobre el territorio, la cual cubrió con precipitaciones débiles todo el territorio. La disponibilidad de humedad en las capas bajas era muy elevada, pero la velocidad con la que se movió la perturbación no permitió que se desarrollen tormentas destacadas, salvo en forma puntual», señaló el último informe publicado por el Sistema de Información de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos (SIBER). El documento analiza el estado de meteorológico de la región, entre los días 22 y 28 de septiembre.

«Por sectores aparecieron algunas celdas, pero las mismas no lograron sostenerse. Esto claramente se reflejó en la oferta de agua, con predominio de acumulados inferiores a los cinco milímetros. Sólo en la zona de influencia de Gualeguay, las lluvias superaron los diez milímetros», destacan desde el SIBER, para luego agregar que «lo claro es que el techo de la oferta de agua es bajo a gran escala».

Por otro lado, «no se espera un cambio marcado en las temperaturas. El frente en si es muy débil, con lo cual tampoco se renovara en forma contundente el aire húmedo. Esto puede replicar condiciones de inestabilidad para la jornada del sábado y volver a generar un patrón de lluvias modestas o lloviznas en gran parte del territorio. Para la estadística meteorológica el mes no es malo, pero la distribución temporal de las lluvias no ha sido la ideal.», indica el informe.

 

Reservas hídricas en la provincia

«El balance hídrico responde con un esperado retroceso debido a la escasez que han presentado las lluvias en la segunda quincena del mes, pero claramente las mismas no fueron suficientes para sostener condiciones que se vuelven más exigentes, sobre todo, en zonas donde las coberturas han aumentado los consumos», resalta el documento.

En detalle, «el noroeste provincial es el más hostigado por el deterioro de la reserva. Claramente la situación queda acoplada a un patrón seco que prevalece en el norte de SF, aún más intenso en el NEA, el cual lentamente fue incorporando el noreste entrerriano. Como contraparte, el sur, donde llovió en forma más abundante a principios de mes, cuenta con mejores reservas y en general ha estado mejor provisto par las últimas lluvias. Entre la sequía que se insinúa en el norte de La Paz y las reservas adecuadas en el sur, se presenta una vasta zona donde la situación no es mala, pero es heterogénea, con demanda variada», señala el informe.

«Por estas fechas los cultivares de trigo sembrados en forma temprana ya transitan su etapa de floración. Obviamente, en esta etapa el cereal aumenta su demanda hídrica y dado que no están previstas lluvias abundantes en el corto plazo, el estado de las reservas comienza a ganar protagonismo. Por lo pronto, el escenario sigue siendo bueno, pero lo ideal sería recibir lluvias más importantes que las que se están previendo. La alta disponibilidad de humedad puede generar sorpresas fuera de pronóstico», indican desde el SIBER, para concluir que «es posible esperar rendimientos normales, por sectores con mejoras. Esto también se valora mucho para los maíces sembrados a comienzos de mes».

Siembras

«En la provincia de Entre Ríos se concretó el 96 % de la intención de siembra de maíz (la cual se posiciona aproximadamente en 405.000 hectáreas (ha). Por lo tanto, el ciclo 2021/22 presentaría un crecimiento en maíz de primera del 2%», informaron desde el SIBER.

Respecto al lino, «el cultivo se aproxima a una superficie cercana a las 9.500 ha para la campaña 2021/22. El estado fenológico abarca inicios de floración a principios de bolilla en menor medida».

En lo que refiere al arroz, «se efectuó una primera proyección sobre el área que será dedicada al cereal, la cual se posicionaría en valor similar al del año pasado que fue de 63.500 ha. Los factores que impulsan el incremento del área se encuentran:

– Perspectivas climáticas favorables debido al anuncio de un verano con un escenario “La Niña”
– Elevados rendimientos obtenidos en el ciclo 2020/21
Por otra parte, los principales inconvenientes se asocian a:

– Márgenes brutos ajustados debido al incremento en el precio de los fertilizantes y un precio del cereal no tan atractivo

– Inconvenientes en la compra de herbicidas específicos

– Dificultades en el abastecimiento de agua para el riego en la zona de toma de agua de ríos y arroyos en el departamento La Paz», destacaron.

Por último, desde el SIBER remarcaron que es «interesante mencionar que en los últimos años el productor entrerriano ha comenzado a incursionar en cultivos no tradicionales para la región».

«En el presente ciclo agrícola, no sorprende la aparición de lotes totalmente teñidos de amarillo, los cuales pueden asociarse a colza, carinata o camelina. También es factible percibir aromas atípicos como el caso de lotes de coriandro al momento de la floración o la visualización de lotes de arveja. En la medida que estos cultivos adquieran protagonismo, la Bolsa de Cereales de Entre Ríos redoblará esfuerzos por brindar estadísticas productivas lo más acertadas posibles», indicaron.

(Fuente: Bolsa de Cereales de Entre Ríos)