La clase media está impulsando el fuerte crecimiento de la demanda de los derivados del cultivo, vinculado al aceite y otros procesamientos.

El director ejecutivo de la Asociación Argentina del Girasol (Asagir), Guillermo Pozzi, reconoció que la clase media de China e India, está impulsando el fuerte crecimiento en la demanda de los derivados del girasol, vinculado al aceite y otros procesamientos.

“Estamos entusiasmados y proyectando una segunda chance, ya que la campaña pasada no fue como se esperaba”, dijo el directivo agregando que a nivel global la perspectiva es diferente.

Según Pozzi, el efecto mundial de la pandemia ha causado un incremento en la demanda de los aceites de alta calidad como el girasol y esa es una buena señal. “Vemos que ha habido un crecimiento muy grande del consumo por parte de la burguesía China que viene marcando una fuerte y sostenida demanda desde el continente asiático”.

Por ahora, se percibe una alta reducción mundial de los stocks y un fuerte posicionamiento de los precios del grano y sus derivados en los mercados. Al mismo tiempo, le da una segunda oportunidad a la Argentina para incrementar su participación por encima del 6 %, que actualmente tiene en el contexto mundial del aceite.

Este año, Asagir considera que el crecimiento hacia la elección del cultivo y su siembra será fuerte. Algo que no sucedió la campaña pasada, ya que el mal tiempo complicó las lluvias en la zona de Chaco donde se lleva adelante el 30% de la producción de nuestro país.

“Esperábamos sembrar 400 mil y solo se alcanzaron las 50 mil hectáreas en toda el área chaqueña. Es decir, el clima complicó al NEA y el norte de Santa Fe -que alcanzó cerca de 250 mil hectáreas- tuvo una mejor suerte por las lluvias previas a la primavera”.

Previo al inicio de la campaña, los productores saben que para este ciclo, la situación de precios es similar: ven que existe una firme demanda a nivel internacional a pesar de la posible reposición del hemisferio norte, encabezada por Rusia y Ucrania que el año pasado tuvieron bajas y pérdidas.

“La demanda es firme y somos conscientes que va a repercutir en los precios. Eso nos hace proyectar la idea de una siembra que superará 1 mil 400 mil y se aproximada a una cifra cercana a los 2 millones de hectáreas”, apuntó Pozzi agregando que si existiera una mayor disponibilidad de insumos la siembra sería mayor.

  • CONSUMO

Más allá que el aceite de soja es el principal proveedor de proteínas vegetales de mundo y la condición de consumo que –por otra parte- mantiene el aceite de palma, los movimientos que viene generando la pandemia indican que el girasol se ha empalmado y subido al crecimiento de todos los commodities a nivel mundial.

En Argentina hay una respuesta muy notable hacia la nueva campaña, tanto que se está agotando la disponibilidad de híbridos líderes para la zona norte de esta la campaña.

El dato es que a casi 2 meses del inicio de la siembra en varias regiones del país, muchos productores han iniciado su esquema de manejo.

Durante el mes de junio, la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid), iniciará una campaña sobre girasol, maíz y sorgo, con la idea de vincular a más productores con intenciones de vincular a estos cultivos en las rotaciones agrícolas. Asagir, piensa sumarse aportando datos sobre la historia de este grano en Argentina, la valorización que tiene en el mundo y el desarrollo que puede alcanzar en el transcurso de los próximos años. (Fuente: La Capital)