Las acciones y los bonos de Argentina retoman un rumbo bajista este viernes desde la apertura, en un mercado condicionado por la fuerte expansión de los precios minoristas, cuyo registro de diciembre fue el segundo más alto del 2021 y estuvo por encima de lo previsto entre analistas.
El índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires reacciona además a la baja del 0,5% en los indicadores de Wall Street, con una pérdida de 0,8%, debajo de los 85.000 puntos a las 11:30 horas, con un notorio recorte de liquidez.
Mientras tanto, se dilatan las conversaciones entre el Gobierno y el Fondo Monetario Internacional (FMI) para tratar de resolver una compleja deuda por unos USD 45.000 millones, de los cuales unos USD 4.000 millones se deben amortizar en marzo y el Banco Central prácticamente no tiene reservas para afrontarlo.
Los bonos en dólares encadenan su décima caída consecutiva y en lo que va de 2022 recortan un 10% en el promedio de cotizaciones. Este viernes, los bonos Globales -en dólares con ley extranjera- ceden un 1,4% en promedio.
Los bonos en dólares de Argentina no lograron recuperar precios en ninguna de las ruedas operativas de enero
Algunas emisiones, como el Global 35 (GD35) y el Global 46 (GD46) están cotizando por debajo de los 29 dólares. En tanto, las tasas internas de retorno de estas emisiones llegan a superar el 24% anual en los soberanos con legislación extranjera, y el 26% en los títulos con ley argentina de plazo más corto.
En tanto, el riesgo país de JP Morgan asciende ocho unidades para Argentina, a 1.873 puntos básicos. El riesgo país anotó un máximo reciente próximo a los 2.000 puntos el pasado 30 de noviembre.
Los precios minoristas de Argentina aumentaron un 3,8% en el último mes y treparon en el año anterior un 50,9%, pese a los controles del Gobierno y al estricto cepo cambiario que complica al sector financiero.
Un análisis de Portfolio Personal Inversiones enfatizó que “la inflación de 2021 trepó a 50,9%, siendo la segunda más alta desde 1992, detrás de 2019 -53,8% anual-. El alza desde 36,1% se debió al fuerte exceso monetario -oferta superó a demanda deseada-, que fue consumiéndose en el primer semestre fundamentalmente -promedió 3,8% versus 3,1% el segundo-”.
(Fuente: Infobae)