Finalizó la cosecha nacional de girasol con una producción de 2,7 millones de toneladas, la más baja registrada en los últimos siete años. Según un informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA), se prevé que el cultivo aporte a la cadena de la economía nacional un total de USD 1.477 millones en 2021, es decir, un 43% por encima del valor registrado el año pasado.

De acuerdo con el reporte de la entidad, en la campaña 2020/21 se cosecharon 400.000 toneladas menos de lo estimado en el escenario inicial debido a un déficit en los registros de precipitaciones que repercutieron en una merma de los promedios históricos, entre otros factores que fueron determinantes en el rendimiento del cultivo.

Pese a la caída en la producción nacional, el Producto Bruto Agrícola (PBA) del girasol se ubicó USD 441 millones por encima de los USD 1.036 millones de la campaña 2019/20, que responde a la suba de los precios internacionales de la oleaginosa y sus subproductos.

De esta forma, el aumento de los precios de la oleaginosa supera los máximos registrados en las últimas cinco campañas. Además, se prevé que este cultivo genere ingresos por exportaciones por USD 699 millones (+17% interanual) y aportará USD 350 millones en recaudación fiscal (+36% intranual).

El dato que se desprende del Panorama Agrícola Semanal (PAS) del departamento de Estimaciones Agrícolas de la entidad señala que la caída de la producción total nacional se refleja en “un 10% interanual y está ranqueada como la más baja en siete años”. Como última referencia se habla de que en la campaña 2013/14 se cosecharon 2,3 millones de toneladas.

Rendimientos por hectárea

De acuerdo con el informe, la caída en el volumen de producción responde a una fuerte reducción del área sembrada en el presente ciclo, siendo esta la más baja de la última década. En rigor, “se sembraron 1,3 millones de toneladas, la superficie más baja desde la campaña 2009/10, cuya retracción del área obedece entre algunos factores al déficit hídrico, donde las zonas más afectadas fueron el NEA y el Centro-Norte de Santa Fe”.

“El rendimiento promedio nacional fue de 21,6 quintales por hectárea, y desciende un 2,8% en comparación al ciclo previo. Sin embargo, se mantiene un 2,5% por encima del promedio de las últimas 5 campañas”, indica el documento. Estas suban se dan en el contexto de una caída interanual del 10% en la producción de la oleaginosa, ya que pasa de las 3 millones toneladas que se registraron en la campaña anterior a las 2,7 millones de toneladas en la temporada actual.

La BCBA señala que a todos los inconvenientes presentados y reportados por los productores a lo largo del ciclo reciente también se le suman las expectativas que tenía el sector al principio de los trabajos de siembra.

Según remarca la entidad porteña, “la campaña finaliza 400.000 toneladas por debajo de lo esperado”, tanto por la falta de humedad que cayó en niveles históricos, así como por las “fallas de polinización y elevada incidencia de cancro del tallo (Phomopsis helianthi) durante el llenado de grano”.

Por otro lado, la Bolsa prevé que 2,4 millones de toneladas de girasol de la campaña 2020/21 estén destinadas a la molienda. En ese sentido mencionan que hasta el 31 de marzo pasado se calculaba que el sector exportador e industrial ya habría comprado 1,85 millones de toneladas de la oleaginosa, es decir, un 95% del total de la producción. (Fuente: Infobae)