El Gobierno enfrentó su peor semana financiera. El BCRA redujo el ritmo de compra de divisas y se prepara para un semestre complejo. Cuál es la receta oficial para levantar los controles cambiarios.
El dólar contado con liquidación finalizó la semana en $1.314 frente a un tipo de cambio oficial mayoristas de $898,50, lo que implicó que la brecha cambiaria se ubicara en 46% cuando apenas unas semanas antes ese gap era prácticamente nulo. “Ese aumento aleja la posibilidad de salir del cepo porque le agrega incertidumbre a la medida”, reconocieron dos fuentes oficiales que siguen de cerca el mercado.
Además de las tensiones en los dólares paralelos, los activos argentinos acumularon fuertes pérdidas en la última semana y el riesgo país finalizó cerca de los 1.600 cuando había comenzado la semana en 1.300 puntos. La visión oficial es que esos movimientos están asociados a la política y no a un cambio de percepción del mercado sobre los fundamentos del programa que llevan adelante el tridente conformado por el ministro de Economía, Luis Caputo; el secretario de Finanzas, Pablo Quirno, y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili.
Las demoras en el tratamiento de la Ley Bases y el paquete fiscal, a lo que se suman los intentos de la oposición por una reforma de la movilidad jubilatoria, suman ruido sobre la viabilidad de los planes del Gobierno.
El oficialismo no pudo sancionar ninguna norma en el Congreso en estos primeros seis meses de mandato. Para confiar, los inversores y el FMI esperan que Milei sume apoyo político.
Los analistas alertan que la incertidumbre se explica por la visión de un segundo semestre complejo para el BCRA, con fuertes pagos de deuda, menor oferta estacional de divisas y una demanda importadora que comienza a reactivarse más por el esquema de cuotificación que por la reactivación de la economía. A eso se suma un vencimiento de casi USD 5.000 millones correspondientes al swap con China que la autoridad monetaria negocia y espera refinanciar.
En el Gobierno se defienden con dos argumentos. El primero es que todos los años hay un período en el que el BCRA deja de comprar reservas hasta diciembre. El segundo es que esa previsión está publicada en la última revisión con el FMI y ningún funcionario planteó un escenario alternativo.
El primer paso para levantar el cepo que tiene en mente el equipo económico, más allá de algunas medidas puntuales, son las operaciones para los dólares financieros, que aún no está en equilibrio. Aunque aseguran que con “licuadora” de los pasivos remunerados, la migración de Pases del BCRA al Tesoro y la colocación de Bopreal cada vez quedan menos pesos.
La parte más compleja es sumar reservas, ya que por el momento el Fondo no da señales de que puedan llegar fondos frescos a la Argentina, más allá del saldo del acuerdo vigente.
En el Gobierno niegan la posibilidad de extender más allá de junio la vigencia del dólar exportador por el cual se puede liquidar 80% al oficial y 20% al contado con liquidación. “Un nuevo dólar soja sería inmoral y un robo a la sociedad”, afirman ante la consulta de un posible incentivo enfocado en el sector sojero. (Fuente: Infobae)
