Crece la colocación de Obligaciones Negociables y fideicomisos financieros. Empresas de la región apelaron a estos instrumentos para financiar proyectos de inversión. Agroindustria y alimentación, a la cabeza.

En 1993, la empresa San Ignacio se convirtió en la primera pyme argentina en financiarse a través de la emisión de Obligaciones Negociables. El año pasado, la rosarina Mercato realizó la primera colocación de e-cheq, la herramienta financiera autorizada en la pandemia y que se convirtió en una de las estrellas del mercado de capitales. Entre ambos hitos, un elemento común es que fueron organizadas por Adrián Tarallo. Titular de la Sociedad de Bolsa que lleva su nombre y director de la Maestría y el Posgrado de Finanzas de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNR, Tarallo acredita una larga experiencia en el mercado de capitales, un espacio de financiamiento que muchas empresas redescubrieron en la pospandemia y que viene creciendo a paso acelerado de la mano de la recuperación económica y una corriente importante de inversiones en carpeta.

Aunque no son excluyentes, la agroindustria y la industria de la alimentación hacen punta en este proceso. Crucianelli, la fábrica de maquinaria agrícola de Armstrong; la alimentaria Inalpa, de Pavón Arriba; la distribuidora agropecuaria Villanueva, de Villa María; la agroganadera Vidoret, de Arteaga; la agropecuaria Néstor Gastaldi, de Viale; Agroidea, de Ramona, y Buyatti, de Reconquista, son algunas de las empresas que emitieron ON en el último año y medio, principalmente para financiar inversiones. Algunas ya tenían un trecho recorrida, otras debutaron en el mercado de capitales. El factor común es la vinculación con la agroindustria y la búsqueda de financiamiento para ampliar instalaciones, integrarse productivamente y agregar valor.

“El mercado de las ON está muy activo, con emisiones de todo tipo, tenemos colocaciones de $ 10 millones de pesos y de $ 120 millones, como la de Buyatti”, explicó Tarallo, quien describió que entre los proyectos a financiar hay ampliaciones de capacidad productiva, incorporación de tecnología, aumento de la capacidad en elaboración de balanceados, integración productiva a través de la actividad porcina, entre otros.

Señaló que el porcentaje mayoritario del financiamiento a través de la colocación de ON se destina a la inversión de empresas “que están creciendo en este momento y no encuentran satisfacción en el circuito bancario tradicional”. El agro, completó, “es hoy en día un sector que está creciendo y demanda capitales”.

Los fideicomisos financieros también se expanden como herramienta de financiera. “Son instrumentos por los cuales la empresa se financia sin emitir deuda, porque transfiere un activo ilíquido, que son las cuentas por cobrar, y lo transforma en un activo corriente mediante la colocación en el mercado”, describió. Su sociedad de Bolsa está trabajando actualmente con tres concesionarias de maquinaria agrícola que utilizan este mecanismo para financiar a sus clientes la compra de maquinaria usada, “mercado en el que se manejan montos elevados y el plazo que requiere el producto es de varias campañas”. Una de las más recientes colocaciones fue la de Boglich, la tradicional concesionaria de John Deere (de hecho, la primera en vender una cosechadora de esa marca), que accedió al mercado de capitales por esta vía para tomar financiamiento por u$s 5,5 millones.

“El mercado de capitales argentinos presenta una amplia gama de alternativas para las pymes, tanto para financiar capital de trabajo como para invertir”, señaló Tarallo, quien recordó que “desde aquella primera ON pyme que realizamos en Argentina, que fue San Ignacio), fueron muchas las que se sumaron”. Este año, agregó, hubo un crecimiento adicional a partir de un régimen simplificado que estableció la Comisión Nacional de Valores, que “le permite a las pequeñas y medianas empresas cumplir muy pocos requisitos e inclusive obtener en forma electrónica la autorización para la colocación de la su ON, contando con el aval de una SGR”.

Estas herramientas se suman a otras, orientadas en su mayor parte a financiar capital de trabajo, como los cheques de pago diferidos, propios o de terceros. “Cada vez más empresas negocian sus cheques diferidos en el mercado de valores, la puesta en marcha del e- cheq, desde marzo de 2020, le dio mucha agilidad al instrumento”, indicó. Las claves del éxito están, entre otras cosas, en la sencillez del mecanismo, la eliminación de errores de confección, la liquidez el mercado y también el aspecto impositivo. “En la medida de que quien compra esos cheques sea exento, no se paga IVA sobre intereses”, subrayó.

También el pagaré electrónico gana terreno. “Puede ser emitido en pesos o dólares y hasta tres años de plazo, o sea que una empresa puede financiarse en dólares hasta tres años de plazo con un pagaré que se negocia en el mercado”, dijo.

Las perspectivas de crecimiento y un cambio de cultura empresarial y de las instituciones alentó este nuevo acercamiento de las pymes al mercado de capitales. “Las empresas comprenden que le agrega valor a su financiamiento porque a la trayectoria que va teniendo, la termina cobrando por mejores condiciones de plazo o tasa de interés”, dijo. Por otra parte, una empresa que se financie en el mercado de capitales, “adquiere un capital muy importante, que es acceder al ahorro público, y muchas están entendiendo la importancia que tiene a futuro este financiamiento, como agregado de valor”.

  • COLOCACIÓN DE DEUDA DE FYO

La empresa fyo (Futuros y OpcionesCom SA) licitó deuda por primera vez en el mercado de capitales local, por intermedio de un bono dollar-linked por u$s 12,3 millones, con vencimiento a dos años.

En la colocación del miércoles 20/10, la compañía recibió ofertas por u$s 26,7 millones sobre un monto ofrecido de u$s 10 millones, ampliables a u$s 15 millones. La emisión se realizó en moneda dollar-linked a una tasa del 0% a 24 meses, con vencimiento en octubre 2023.

El emisor se encuentra calificado como AA- (Arg) por FIX SCR Argentina, es decir dentro de las mejores calificaciones crediticias del país. Los bancos y entidades financieras que participaron como colocadores en la emisión fueron BACS, Banco Hipotecario, Rosental, Santander, Galicia, fyoCapital, Balanz y Bind Inversiones. Los fondos provenientes de esta colocación se destinarán a financiar el capital de trabajo de la compañía y continuar invirtiendo en el proyecto de transformación digital.

Vale recordar, que la compañía realizó esta licitación en el marco de un programa de Obligaciones Negociables (ON) por hasta u$s 50 millones, o su equivalente en otras monedas.

Fyo es una de las primeras empresas argentinas en proveer servicios de información y negocios para el agro a través de Internet. Con el tiempo reconvirtió el modelo de negocios y fue desarrollando un ecosistema de servicios orientados a ayudar a las empresas del sector en la comercialización, en el manejo de la posición comercial y en la gestión del riesgo precio, generando valor a través de: trading de granos, plantas de acopios, exportaciones de granos, logística, servicios de consultoría, insumos y distribución.

En 2016 fyo crea una compañía dedicada al desarrollo de insumos nutricionales, Amauta. La empresa busca impulsar, junto al productor, una agricultura más eficiente y sustentable que permita un mejor aprovechamiento de los recursos y la obtención de resultados productivos y económicos superiores y sostenibles en el largo plazo a través de la nutrición vegetal.

Alejandro Larosa, Co-fundador y CEO de la empresa comento: “Estamos muy agradecidos por el acompañamiento recibido de parte del mercado de capitales en esta primera emisión de la compañía, creemos que esto demuestra la confianza que generó fyo”. (Fuente: La Capital)