Un informe de la Cámara Eólica Argentina (CEA) indica que el sector fue clave para sustituir importaciones, permitir el ahorro de divisas y desarrollar capacidades productivas.

El aumento de la participación renovable desde niveles insignificantes a más de 10% de la generación, del cual la energía eólica explica el 75%, cambió todas las variables relevantes de forma positiva.

Por la La Ley 27.191, no se posibilitó aumentar la oferta eléctrica, sino que también permitió garantizar la seguridad energética inclusive durante la peor sequía y la sustitución de 8,8 megametros cúbicos por día, que se traduce en un ahorro de 800 millones de dólares para lo que resta de 2021, al sustituir gas importado.

Otro de los impactos del desarrollo de la industria eléctrica renovable, indican desde la Cámara, es que posibilitó reducir el costo medio de generación en un 16%, comparado con el promedio histórico. Y el costo marginal operado se redujo a un tercio de su valor de hace unos años, al pasar de más de 180 dólares/megawatt hora a menos de 60 dólares, en promedio.

Empleos verdes

Según analiza CEA también el aporte al empleo de la construcción de los parques eólicos y de la fabricación local de piezas, partes y componentes de los aerogeneradores fue considerable.

Solo considerando la fabricación local de las torres y el ensamble de nacelles y bujes, más componentes eléctricos suplementarios, se generan alrededor 2.300 empleos verdes cada 1.000 megawatts/hora adicionales de potencia.

Estos guarismos tienen posibilidades de ser incrementados en la medida que se alcancen etapas superiores de integración nacional de componentes y podrían ampliarse en escala contemplando la exportación de componentes a países de la región.

(Fuente: Infocampo)